Novato del Año de la temporada 35 regresa a la Serie Nacional

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El villaclareño fue un talentoso lanzador que defendió los colores de su provincia durante la década del noventa. Foto: Captura de pantalla de YouTube.

Ya hay algunas noticias que van poniendo sobre el tapete a la venidera Serie Nacional. Por ejemplo, en los últimos días se anunció que Pedro Jova tomaría nuevamente las riendas del equipo villaclareño, combinado que llevó a cinco finales consecutivas durante la década del noventa, una hazaña bastante difícil de repetir. En esas discusiones de títulos, alzó los trofeos de las contiendas 1992-1993, 1993-1994 y 1994-1995 y se llevó la plata en la 1995-1996 y 1996-1997.

Ahora, quizás los parciales del elenco de la central provincia se estén frotando las manos con la designación del otrora torpedero, pero este ha intentado calmar los ánimos, dando una lección de sensatez. Hace una semana, dijo al periódico Granma: “no vengo a decir que vamos a ganar el campeonato, porque no soy mago. No vengo a decir que vamos a quedar entre los primeros ocho, solo vengo a trabajar y a desarrollar este equipo, que es bueno y lo que le falta es aprender a jugar al béisbol y tener disciplina en el terreno”.

Muy bien hizo el nuevo timonel al tratar de, digamos, aterrizar las expectativas de muchos aficionados, pues cuenta con un roster que posee muchas carencias y le será muy difícil colocarse en un puesto que le permita avanzar a la postemporada. No obstante, para mejorar la imagen del béisbol villareño en los últimos años, Pedro estará acompañado por Luis Jova, Oscar Machado (entrenador de bateo y único que repite del cuerpo técnico de la Serie anterior), José Ramón Riscart y Arael Sánchez Cabello (coaches de pitcheo).

Estos últimos nombres son bastante conocidos a nivel nacional, puesto que fueron atletas que, en su momento, brillaron con el uniforme de esa provincia. Quizás el menos nombrado sea Arael, a quien queremos referirnos hoy.

Resulta que este ex lanzador oriundo de Corralillo fue una de las mayores promesas que dio el pitcheo naranja durante la última década del siglo anterior. Probablemente, a muchos no les suene su nombre, pero Sánchez debutó en la XXXV Serie (1995-1996) y en quince salidas como relevista se llevó cinco triunfos, no perdió y salvó un choque. Dejó promedio de limpias de 3.60, recetó 22 ponches y solo otorgó diez boletos, lo cual habla a las claras de su mejor arma: el excelente control del que era dueño. Al finalizar esa campaña fue seleccionado como novato del año. Se le podía vaticinar un futuro promisorio dentro del pasatiempo nacional.

A pesar de ello, el hermano de Ángel y Ariel Sánchez -también integrantes de aquellos equipos villaclareños-, solo lanzó en otras cinco series (1996-1997, 1997-1998, 1998-1999, 1999-2000 y 2000-2001) y dos Copa Revolución (1996 y 1997).

En su segunda temporada rindió de forma similar, pese a que esto no se viera reflejado en su balance de ganados y perdidos (0-2), guarismo tenido muy en cuenta en aquella época a la hora de efectuar una valoración sobre cualquier pitcher. Entre la 97-98 y 98-99, venció en 15 oportunidades y salió derrotado en 8, números nada malos teniendo en cuenta la calidad del béisbol al que se enfrentó y al hecho de compartir roles de abridor y relevista.

2001 fue el último año en que el público pudo verlo sobre el box. Fue, además, el campeonato en donde menos lanzó. Se fue sin decisión.

No hemos podido conocer qué causa lo sacó del béisbol de primer nivel, etapa en la que le quedaban todavía años para seguir progresando. El que parecía un futuro estelar monticulista terminó apagando su estela en poco tiempo, con apenas espacio para mostrar verdaderamente de qué estaba hecho.

Sus números finales: 140 juegos lanzados y 466 entradas y dos tercios, con 25 victorias, 15 derrotas y siete rescates; su PCL quedó en 3.34; dio 204 ponches y 105 bases por bolas; los contrarios le conectaron para .281.

Después de ser un activo en el más alto nivel de la pelota cubana, siguió como entrenador en la provincia. Trabajó en categorías menores y fue miembro de cuerpos técnicos de Villa Clara en series nacionales, donde actuó indistintamente como delegado y coach de pitcheo.

Cuando Ernesto Ruiz fue comisionado de béisbol en ese territorio, Arael formó parte de un equipo de trabajo destinado a buscar jóvenes talentos en el área de los lanzadores. En esa función compartió con Humberto Guevara, Jorge Pérez Méndez, Eliecer Montes de Oca y Odelmis Rodríguez.

Según las informaciones que hemos encontrado en los archivos, Sánchez Cabello regresará como entrenador de pitcheo a un equipo de mayores casi diez años después, cuando estuvo en esa función con los naranjas junto a Rodney Aguiar, ambos dirigidos por Eduardo Martín Saura.

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