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Roberto Estobal, entre el éxito con Mediterráneo y una licencia para pilotar aviones

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Roberto Estobal. Foto tomada de su perfil en Instagram (@roberto.estobal).

A mediados de los 90, la música pop estaba viviendo un momento importante a nivel mundial, y en Cuba también nos enteramos bastante de aquello. Impulsados por el fenómeno de las boy bands que lideraron los Backstreet Boys con sus ritmos pegadizos, letras simples y coreografías atractivas, varios músicos del archipiélago aprovecharon esta inercia para crear grupos que terminarían por ganarse a buena parte de la juventud.

De esa época fue también la mexicana Magneto, que sirvió de inspiración para que surgieran en nuestro país otras como Chikola, Megalo, Chicos de fuego, S.B.S., Los que llegaron primero y Mediterráneo, alineación creada en la Escuela Militar “Camilo Cienfuegos” de Capdevila y que trascendió más allá de los espacios para aficionados hasta llegar a la mayoría de las listas de éxitos nacionales desde finales del pasado siglo.




Roberto Estobal López, director, compositor y la figura central del conjunto desde sus orígenes, es quien ha mantenido vivo su nombre hasta la fecha, lo cual ha implicado no solo evoluciones a nivel personal, sino mutaciones desde el pop y la balada hacia el reguetón, buscando como objetivo fundamental llegarle a la gente de una forma fresca y sin caer en vulgaridades.

El sueño de este muchacho, nacido el 24 de septiembre de 1979 y criado en el reparto habanero de la Víbora, era ser piloto de combate, aunque la música resultó ser la vía que encontró para, a su manera, echar a volar. Cuatro años recibiendo clases de piano y canto lo prepararon para el futuro.




En los comienzos, para él y sus amigos, entre ellos Heydel Cepero, su música se reducía a descargas en los recesos, una onda trovadoresca que se fue afianzando poco a poco en festivales escolares. Luego, aunque cada uno tomó diferente rumbo al salir de los “Camilitos”, después volvieron a juntarse y lograron regresar a la actividad. Sus éxitos en los festivales de la FEEM en 1998 y 1999 fueron el catalizador para el salto a la fama.

Como resultado de sus triunfos como artistas amateurs, Roberto y sus colegas fueron invitados a grabar un videoclip gracias a la sección En onda con Patricia, que por entonces era parte del programa 23 y M. Amigo mío fue aquel sencillo que los colocó no solo en la radio, sino también en los Premios Lucas. Además de ello, terminó siendo ese el título del álbum debut de Mediterráneo en el año 2000.




Luego vino Proyecto Pop, una idea de Joel Guillian que juntó a varios de los principales artistas noveles del país para armar el tema El verano ya llegó, canción que se robó el show entre julio y agosto del 2000. Ahí estuvieron, entre otros, Roberto y Osmani Espinosa (de la banda Megalo), como parte de la avanzada de esa generación que proponía algo diferente a la timba, dueña y señora de la recién finalizada escena noventera.

El último año del siglo XX fue grande para Estobal y su piquete, porque además de producir su primer disco, fueron sumados como artistas profesionales al Centro Provincial de la Música Adolfo Guzmán. La afición terminaba ahí y daba paso a un nuevo episodio en sus recorridos como creadores.

En 2002 llegó otro disco, Que mi fiesta no pare (2002), y por el camino vinieron cambios en la alineación del trío y también en el género que hacían, motivados por el éxito de Tecnocaribe y Cubanito 2002, dos de los principales exponentes del reguetón en aquella época en la Isla. Como consecuencia, lograron exitazos como Cuba tiene la temperatura y A las 12, tema que identificó al programa Super 12, alrededor del cual hay una historia bastante disparatada.




Según contó Estobal en una entrevista para el programa Te Lo Dice Paula en YouTube, la canción fue presentada al director del show, quien dijo que no le gustaba y, por tanto, no la usaría. Más adelante, luego de algunos arreglos en la armonía y la letra, el sencillo entró en la radio y empezó a escalar posiciones; entonces, el mismo realizador los llamó para decirles que sería parte de la presentación de Super 12.

Su video del tema Muévete, dirigido por Abraham Torna, causó sensación en 2007, al punto no solo de “pegarse”, sino de ser nominado en varias categorías de los Lucas, debido a su novedosa realización y efectos visuales.




Años más tarde, Roberto y la banda firmaron con la disquera española Tower Track y lanzaron Kelelé (2009), en una etapa en que ya habían abandonado por completo el pop y, en cambio, se encontraban explorando las variantes de la música urbana y fusión, sin dudas las de mejores resultados dentro de la industria latina en ese momento y hasta el presente.

Con el tiempo, Roberto y su proyecto colaboraron con El Micha, Gente de Zona, El Chacal y otros personajes reconocidos, algo que les ayudó a mantenerse a flote en un panorama donde cada vez aparecían más artistas y sonoridades.




Para este joven músico, tras más de dos décadas en activo, la clave del éxito no está en ser el número uno, sino en hacer el trabajo que le gusta sin buscar rivalidades.

En 2011 Mediterráneo volvió a sus raíces y grabó las canciones No ha sido fácil y Yolanda, ambas de Pablo Milanés, con los cuales quisieron rendir homenaje a la Nueva Trova que hizo historia en Cuba durante un largo período.

Además de honrar al autor de Cuando te encontré, el videoclip de No ha sido fácil, filmado en el Instituto Técnico Militar (ITM) “José Martí”, sirvió a Roberto para rendir tributo a su abuelo, José Ramón López, quien fuera miembro del Ejército Rebelde.

En una entrevista concedida en 2013 a Juventud Rebelde, explicó que ese fue un intento de “homenaje a los pilotos y a todos los jóvenes que desean hacer realidad sus anhelos y se ven imposibilitados por causas ajenas a su voluntad”.




Curiosamente, en paralelo a su carrera musical, Estobal consiguió, muchos años después, retomar su pasión por la aviación y, una vez obtuvo la ciudadanía española, en 2010 pasó un curso en ese país, se convirtió oficialmente en piloto (privado y comercial) y actualmente ya está licenciado como capitán de aviones modelo A320 y A330.

En el presente reside en Miami, en donde continúa alternando entre la música y los aviones. En abril de este año lanzó el sencillo Imperfecto y luego publicó otros. Estuvo estudiando con el objetivo de obtener el permiso para conducir aeroplanos en territorio estadounidense. Hace dos días colocó una imagen en su Instagram con el siguiente texto: “Cessna 172 algo viejitas pero lo MEJOR. Salida para Londres”.

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Cubanito


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Sandy Mederos

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