No nos dejes caer en XXXTentacion

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X poco deja de repetir en esos dos minutos que sabe que ella está en algún lugar, en algún lugar. Y lo repite incluso mientras rapea sobre que ha querido pegarse diez tiros en la cabeza. Foto: Captura de pantalla de YouTube.

La fuente se llenaba de colores, el agua hacía figuras en el aire y eso a los niños les gustaba mucho: agarraban los chorros o hacían gestos que daban la ilusión de que domaban el agua con las manos. Después calma; la fuente no era más que agua estancada y los niños quedaban expectantes y en menos de un minuto se rehacía de nuevo el espectáculo. Una cosa mecánica y magnífica a la que todo el mundo le hacía fotos.

Yo también hice fotos hasta que me aburrí y abrí YouTube y la encontré en las recomendaciones: I know you’re somewhere, somewhere/ I’ve been trapped in my mind, girl, just holding on…

Era una cancioncita a medio acabar. Guitarra, voz deshecha. Probablemente grabada con un móvil. Un pequeño video: “Jocelyn Flores”– XXXTentacion: dos minutos, la imagen sola, la canción corriendo.

Me senté a escuchar eso mientras miraba el agua serpenteante, resbalando en el aire, haciendo giros entre las luces.

Según Wikipedia, Jocelyn Flores tenía 16, algún talento para modelar, fotografías en Twitter. Había nacido, dicen, en el Bronx pero vivía en Ohio. Una chica vistosa con boquita de pato para el selfi, ojos negros, las cejas perfiladas. Hay fotos donde tiene una corona dibujada sobre una de las cejas y un corazón bajo uno de esos ojos. Imperceptibles. No son ojos tristes.

Jahseh Dwayne Ricardo, de 19, era un negro problemático de Florida que con seis años había tratado de apuñalar a un hombre; que había sido encerrado en un centro de detención de menores a los 15 por posesión de armas y que ahora, aunque estaba teniendo lucimiento con las canciones que subía a SoundCloud bajo el alias XXXTentacion, recién había salido de la cárcel por golpear a su novia embarazada (le rompía percheros en las piernas, la estrangulaba, le partía la boca a trompones; trató de meterle un tenedor en la vagina).

Yo ya había visto a X. Aparecía dos o tres segundos entre los nominados de unos premios. Muy flaco, con tatuajes en la cara y dreadlocks bicolores. Me gustó su tristeza y me llamó la atención su nombre, se me olvidó luego. Ni estoy seguro de cómo se pronuncia.

Repetí el tema cuatro o cinco veces mientras veía a los niños en la fuente y luego mientras regresaba al Hyatt de San Antonio, Texas, donde estaba hospedado: I know you’re somewhere, somewhere/ I’ve been trapped in my mind, girl, just holding on…

X poco deja de repetir en esos dos minutos que sabe que ella está en algún lugar, en algún lugar. Y lo repite incluso mientras rapea sobre que ha querido pegarse diez tiros en la cabeza desde que lo llamaron para decirle que se suicidó esta chica, sobre cuánto se odia y sobre que hay quien ha estado emocionado por la tumba que cava. Por supuesto, no ha estado cavando ninguna tumba. Pero muere todo el tiempo en esta canción como en otras canciones: de la misma manera que su deseo al soplar una vela era morir con 18; de la misma manera que se colgó el cuello de una cuerda para un videoclip.

El 2 de mayo de 2017 X se comunicó con Jocelyn. Él había salido bajo fianza poco tiempo antes, esperaba juicio, y había acabado de firmar contrato con Empire Distribution, un sello discográfico californiano enfocado en el hip hop. Tenía planes de acabar dos discos, un mixtape, de abrir su línea de ropa. Había visto las fotografías de Jocelyn y quería contratarla como modelo para la nueva marca, llamada Revenge, aunque ella, según dicen, no tenía experiencia en ese mundo.

Ella voló a Florida el 11 de mayo para conocerlo, después de que él pidiera permiso a la madre de Jocelyn para comprar el boleto. Era jueves. El plan era pasar el fin de semana juntos.

Después X diría que la visita también tenía motivos románticos, pero el fin de semana Jocelyn lo pasó con X y con otra chica llamada Zoe. La noche del viernes estuvo bien, no hubo ningún conflicto, si acaso celos entre las dos chicas. La tarde del sábado X salió a un baile de graduación o algo por el estilo y al regresar notó que le faltaban 7 000 dólares que guardaba en una bolsa. Jocelyn dijo que había sido Zoe, Zoe dijo que había sido Jocelyn. Casi se van a golpes. Él las echó a las dos. Le dijo a Jocelyn que olvidara el asunto del modelaje.

Según The Daily Beast, Jocelyn Flores se registró el sábado 13 de mayo, sobre las 11:20 de la noche, en el Hampton Inn de Coconut Creek, Florida. La acompañaban dos hombres del equipo de X. Ella llevaba solo una maleta y peluca rubia. A la medianoche un empleado del hotel la halló muerta en el baño de la suite 515.

Picture this, in bed, get a phone call/ girl that you fucked with kill herself/ that was this summer and nobody helped/ and ever since, man, I hate myself, dice “Jocelyn Flores”.

Antes del suicidio definitivo ella había tenido, al menos, cuatro intentos. Con pastillas, con lejía, con cuchillas. Lo intentaba desde los 12 años. X había tenido tres intentos. Se había tatuado un punto bajo el ojo por cada uno. Ella dejó una nota que él puso como portada de un single.

La nota: I do the same fucking shit every day. Every day feels like sunday. I cannot escape.

El single: I’ve dug two graves for us, my dear/ Cant’t pretend that I was perfect leaving you in fear.

La nota: Life is just a waste of time. My life especially.

El single: I don’t wanna let it go, so in my grave I’ll rot/ Is all my pain your freedom? Enjoy.

El single, como la línea de ropa, fue nombrado Revenge. Meses después apareció “Jocelyn Flores”: I know you’re somewhere, somewhere/ I’ve been trapped in my mind, girl, just holding on…

“Él ni siquiera tuvo la cortesía de decirnos: hey, voy a hacer esto”, escribió en Facebook Brandee Ramírez, tía de Jocelyn. “Solo queríamos saber cómo fue su último día (…) Dime lo que sea. ¿Qué hizo ella ese día? ¿Qué comió? ¿Cuándo fue la última vez que la viste? ¿La llevaste a Universal Studios como le prometiste?”.

X no habló del tema sino en una directa y es probable que lo haya olvidado rápido, con la velocidad y el ruido de la fama que le llegó luego. El tema vendió dos millones de copias mientras la familia de Jocelyn la sufría en silencio; luego entró en el puesto 19 del Billboard Hot 100 después de X fuera asaltado y baleado en su auto en junio de 2018.

“Fue el karma”, dijo Brandee Ramírez a The Daily Beast sobre la muerte de X. Dijo también que le daba una especie de “placer perverso”.

Jocelyn visitaba a su tía Brandee cada verano en San Antonio, Texas. Es probable que haya estado en la fuente donde encontré su pequeño video. Y en la sensación del agua en las luces. Y que esté por ahí en algún lugar, en algún lugar.

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Jocelyn Flores. Foto tomada de celebrity.com.

No dejes de escuchar el tema:

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Jesús Jank Curbelo
Jesús Jank Curbelo (La Habana, 1991). Padre de Ignacio en 2014. Graduado de Periodismo en 2016. Ha publicado Los Perros (novela, Guantanamera, 2017) y textos en revistas y antologías en dos o tres países. Guionista de espacios dramatizados para RadioArte (2013–2015). Reportero y columnista del diario Granma (2015–2018). Reportero en Periodismo de Barrio y columnista en El Toque.
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