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Lemay de la Rosa, la cárcel tiene un precio

3 min


Lemay de la Rosa pudo haber sido uno de los mejores pitchers en la historia de las Series Nacionales. Foto tomada de chipress.

Hasta hace algún tiempo, Lemay de la Rosa Zaldívar era una suerte de fantasma en Google. Su nombre aparecía, pero las informaciones exactas sobre él databan de hace casi dos décadas. De 2005 en adelante, hallar el nombre del lanzador era un milagro, a no ser en algún trabajo estadístico que poco tenía que ver con él. No se trata de un jugador desconocido de míseros aportes a nuestro béisbol. Lemay llegó a donde muchos quieren llegar y pocos llegan. Solo que la vida se le torció un día de la peor manera.

Las torceduras suelen a veces ser fortuitas, pero su caso indica que fue él mismo el causante del desvarío. Según el Código Penal vigente en Cuba, alguien que incurra en el delito de tráfico de personas puede ser sancionado entre siete y 15 años de privación de libertad. En nuestro país es un delito grave. Él hace más de tres lustros fue acusado de ello y luego condenado a una medida punitiva de una década en prisión.




En mayo de 2011, un artículo publicado en el sitio Hablemos Press sobre la muerte de un prisionero, ubicaba a Lemay en el Destacamento 18 de la cárcel de Quivicán, uno de los centros penitenciarios más concurridos de la extinta provincia Habana, junto a los de Guanajay y Melena del Sur. Está ubicado casi a la mitad de la carretera entre Quivicán y San Antonio de las Vegas, hoy provincia Mayabeque.

Lemay fue liberado en 2012, dos años antes de cumplir su sanción. Algunos suelen salir sin ánimo de nada, pero él se reincorporó a la sociedad y ha trabajado como entrenador en el Combinado Deportivo Nelson Fernández de San José de las Lajas, donde nació el 17 de agosto de 1975.




Su propia situación lo enterró en un ostracismo oscuro. Debe ser, o más bien, es duro ver entre rejas a un lanzador que, en su momento, clasificó entre los mejores zurdos del país. La vida carcelaria y sus adentros solo la conoce quien la sufre en carne propia. Hacerse una idea de lo que es la prisión o escuchar los cuentos y leyendas que emanan de ella, basta para entender solo una pequeña parte del fenómeno. La prisión corroe y suele ser un ejercicio de supervivencia en el que el cazador muchas veces termina cazado. En otros casos no.

Al lajero debíamos darle  la oportunidad de recordar el buen pelotero que fue. Entre rejas no pueden quedar 10 Series Nacionales, como tampoco lo que él logró antes y después de llegar a nuestro principal torneo.




La vez que integró el equipo Cuba juvenil fue campeón en la edición de Canadá 1993. El cuerpo monticular de ese equipo era cosa seria. Años después, cuatro de sus lanzadores jugaron en Grandes Ligas. Vladimir Núñez, Hansel Izquierdo, Michael Tejera y el gran Liván Hernández. Tal vez Lemay hubiera sido el quinto.

En la Serie Nacional ganó 47 juegos, perdió 34, salvó 24 y trabajó para efectividad de 4.08. De su cambio de velocidad se habló mucho. Participó con Occidentales en el Juego de las Estrellas del 11 de febrero de 2001 en Pinar del Río, gracias a su balance de 7—0. En esa temporada lideró el campeonato en promedios de victorias y derrotas con 14—1.




Luego disfrutó su mejor momento con la selección nacional, el título en el Campeonato Mundial de Taipei de China en 2001, donde fue el único pitcher zurdo del elenco cubano y el de menos labor. Solo trabajó par de entradas en tres partidos.

Higinio Vélez le ofreció mayor protagonismo en la II Copa LG celebrada en 2001 en Maracaibo, Venezuela. Allí ganó el choque frente a los anfitriones, el cual determinó el primer lugar para los cubanos. La pizarra fue de 9×2 y conectaron cuadrangulares el industrialista Antonio Scull y el avileño Roger Machado, líder en jonrones.

La última derrota del lajero en Series Nacionales fue el 30 de enero de 2004 contra Granma, en un juego en el que fue bateado con facilidad. Ese también pudo haber sido su último partido. Luego comenzó el proceso investigativo en su contra que terminó en la condena de marras. Tenía 27 años y varias temporadas en espera.

Su historia nos la contó él mismo en la siguiente entrevista que colocamos a continuación:

Lemay de la Rosa: “Agradezco a Dios salir de prisión saludable, ser un hombre de bien y seguir en el béisbol”


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4 Comentarios

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  1. Gracias por el articulo. Una pequena nota, Hansel Izquierdo y Michael Tejera estuvieron en el mundial juvenil del 94 en Brandon, Canada. Lo se porque yo estuve en ese mundial del 93 .con Lemay.

  2. El articulo deja abierto el tema de su prisión pero dando a entrever que fue una injusticia, no se si se trata de populismo o superficialidad, pero Trafico de Persona es una figura delictiva y Salida Ilegal del país era otra, la segunda fue eliminada de nuestro Código siendo la salida ilegal un acto no punible mientras no se ponga en peligro la vida de menores. Si Lemay fue sancionado por trafico de personas debe haber sido probado en su proceso penal, cual quiere decir que se involucro con los traficantes, que hizo posible la salida de otros por un beneficio metálico u de otro tipo, en fin, que incurrió en elementos recogidos en dicha figura. Así lo veo.

  3. Conocí a Lemay de la Rosa en 1993 en el estadio José Ramón Cepero en Ciego de Ávila, fue después de un partido que me encontraba en el terreno jugando con otros chicos y apareció Lemay y comenzó a lanzarse pelotas con algunos de mis amigos y nos impresionó con el “brazo que tenía” ya que ponía la bola muy lejos con sus lances. Recuerdo que le regalamos algunas piñas que llevábamos para cambiarlas por pelotas, y desde aquel día fundimos una amistad que se prolongó durante varios años.
    Nuestro último encuentro se produjo en 2003 nuevamente en las afueras del estadio avileño en presencia de otros peloteros habaneros entre los que se encontraba un joven desconocido para mí y que resultó ser luego José Ángel García. Desearía que este comentario llegase a mi amigo Lemay dondequiera que esté.

  4. Saludos a lemay y a su familia tuve la suerte de estar con él en la ESPA de la antigua Artemisa no fuimos amigos íntimos pero si compartimos muchas cosas incondicional mente vidas dentro de la entidad deportiva gracias a este sitio se de el y que bueno que ya pasó todo ese calvario para el alguien dijo una vez que lo más preciado que tiene el ser humano es la libertad en toda su extensión gracias y me gustó el artículo saludos a el y a usted por publicar ok casey

D.L.R.

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